Me alojé en la Hostería este mes de agosto por recomendación y creo que es porque la persona que lo hizo no conocía la habitación que me fue a tocar en suerte. Una habitación que da al claustro (precioso, eso sí) pero que dejaba mucho que desear en cuanto a su estado de conservación. Sólo os diré que entre la pared y el suelo había un hueco de unos tres centímetros por los que se colaba la luz de la habitación contigua, los azulejos del suelo del cuarto de baño estaban rajados (pero tiene bañera de hidromasaje)...
Eso sí, no le falta aire acondicionado, nevera, hilo musical... pero se ve que no creen que sea necesario que la habitación no parezca la de una pensión.
Para colmo, le hicimos llegar todo esto al encargadillo que había por ahí y no le sorprendió lo más mínimo y lo solucionó con un descuento en el precio sin ni siquiera pedirnos disculpas por lo penoso de las circunstancias. La relación calidad-precio es pésima y el desayuno bastante pobre para un establecimiento de la categoría que se le supone a este.
escrito por ism-mnc 23/02/2007