|
||||||
Vistas
Nada más levantarte te asomas a la terraza -muy espaciosa- y allí, delante de tus ojos divisas el majestuodo Teide, no hay forma de empezar mejor el día. El trato, limpieza, comida, excelentes. Muy céntrico y al mísmo tiempo tranquilo, una gozada. Si Dios quiere, volveré. escrito por avenida 09/08/2006