Hostal, más que hotel,no destaca por nada en particular, pero es cómodo y confortable. Mención especial merecen las camareras (el cupo lo copan las féminas). Su trato exquisito y su simpatía sin excesos, nos hacen sentirnos casi como en casa. Dispone de un moderno ascensor, artilugio dificil de encontrar en hoteles de esta categoría, que nos traslada comodamente del bajo a la primera o segunda planta. También podemos acceder en él al amplio garaje. Las habitaciones, como digo, bastante amplias y confortables están siempre límpias como una patena. La carta del restaurante es poco extensa y los menús bastante simples, aunque la materia prima sea de buena calidad. El precio de habitaciones y restaurante, con magnificas vistas al Parque Municipal de O Carballiño y al rio Arenterio, es algo elevado para un establecimiento que al fin y al cabo es un hotel de carretera.A pesar del precio, en una escala de 1 a 5 yo lo calificaría con un 4,5. Gonzalo "el criticón"
escrito por rozas 28/12/2006