Lo bueno: al inicio de la ruta del cares, junto al río, buenas vistas, atención buena e incluye el desayuno en el precio. Estaba limpio.
Lo malo: Muy ruidoso durante el día porque tiene el restaurante-bar debajo, sobre todo una puerta que estaba dando portazos todo el rato cuando traían las comandas. Algo de olor a fritanga en el pasillo. Por la noche silencioso. El lavabo metía ruido cuando lo abrían los de la habitación de al lado haciendo el desagüe de caja de resonancia. La tele en alto sobre una balda resultaba peligrosa al entrar porque estaba a la altura de la cabeza y muy cerca de la puerta.
escrito por marimari 02/08/2007