Estuve en este hotel a primeros de Septiembre de 2001 y la verdad es que no me quedaron ganas de volver. No porque el trato fuese malo sino porque la relación calidad-precio no es en absoluto sobresaliente.
Las instalaciones comunes (restaurante, cafetería, salón de estar, piscina...) son muy básicas y de mobiliario muy corriente, sobre todo el comedor, que me recordaba a los comedores de los colegios de los niños.
La piscina totalmente abarrotada y con muy pocas sombras, en una semana que estivimos allí no nos apeteció ni un día bañarnos en ella, no invita al baño ni por decoración ni por tranquilidad.
La habitación también demasiado corriente, con unas colchas y cortinas típicas de los años 70-80, sin sillas donde sentarse y con una terraza pequeña y con vistas a ningún sitio. El baño de tamaño correcto pero no excesivamente limpio. Como curiosidad diré que se oían perfectamente las conversaciones de los inquilinos de otras habitaciones, algo increible. Lo único bueno de las estancias es que contaban con áire acondicionado.
La comida (nos alojamos en régimen de P.C.) fué nefasta, mal preparada, fría en muchas ocasiones y con una sospechosa repetición de los mismos platos durante la comida y la cena pero con distintas salsas. Muy muy mal, sin duda el peor aspecto de todos.
Otra cosa que no me gustó del partido fué que no cuenta con parking ni garage, eso sí, pagando puedes aparcar el coche en un parking público a 400 metros y darte el paseo cada vez que quieras usarlo.
En definitiva no es el mejor hotel en el que he estado ni muchísimo menos, sin embargo el precio no es demasiado bajo...
Saludos.
escrito por jeanluc 11/04/2005