He pasado unos días en esta pensión y tan sólo puedo decir que lo único bueno que hay en ella es la comida que es muy casera.
Es un descampado por un lado con el mar al frente y por el otro la carretera pasando los coches constantemente; aún me maravillo de cómo podían meter tal cantidad de coches y caravanas en tan pequeño espacio.
Las habitaciones estaban bastante sucias y las que tenían la suerte de tener el baño dentro, contaban con un plato de ducha y una taza, el lavabo estaba fuera pero al lado de la cama. Jamás las barrían o limpiaban, al menos en todos los días que yo estuve allí. Sólo cambiaban las toallas y las sábanas y no todos los días, pero claro esto es una pensión.
La comida era estupenda. Eso sí, el trato fue por lo general bastante agradable. Para finalizar, el precio me pareció abusivo, 90 euros por dormir y con media pensión obligatoria en el mes de agosto.
escrito por mariareyes 24/08/2005