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encantador y acojedor
Está situado en un sitio precioso de Miranda, tiene un claustro con unas vidrieras fabulosas. Las habitaciones son tranquilas y acordes con el entorno. Se respira paz y tranquilidad.Me gustó también la cocina y un postre de tarta de queso casero con el que aluciné de lo bueno que era. En definitiva, es un hotel que recomiendo, es del estilo de los paradores . escrito por elena1 18/06/2006
Mala relación calidad precio
Estuve dos días en el hotel en dos habitaciones distintas, en la primera habitación que parecía sin reformar pasé frio, y nos cambiaron a una segunda habitación, su aspecto cambiaba mucho, era como si nos hubieramos cambiado de hotel, y en esta no pasé frio, en esta casi me asfisio. Cuando lo dije en recepción, me dijeron como si fuera una gracia que los radiodores estaban apagados (mentira, los toque varias veces), que resulta que esa habitación estaba encima del cuarto de las calderas y por eso era tan calurosa. Total pasé de dormir arropada hasta el cuello y ducharme con agua fria a dormir encima de la cama y tener mal cuerpo del calor. escrito por piliadri 03/02/2004
escrito por peruko 06/10/2003