En el mes de febrero estuvimos una noche allí que recordaremos toda la vida. No pusieron la calefacción hasta las cinco de la tarde, independientemente de que quieras echarte una siesta antes. Al encenderla no calentó las habitaciones. Nos dejaron un aparato de dos resistencias por si podiamos paliar el frío, pero no lo conseguimos ni siquiera durmiendo dos personas en una cama de 80 cm, completamente vestidos, y con las mantas de esa cama y de otra más. Está totalmente desangelado.
Te cobran antes de enseñarte las habitaciones. las baldosas del suelo se levantan. No tenían naranjas para el zumo del desayuno aunque lo tienen en su carta.
Una autentica pesadilla, si no quieren pasarlo mal no vayan.
escrito por crisnas 25/09/2005