C/ Paseo de la Fábrica, 15, 19400 Brihuega (Guadalajara)
Hostal Hospedería Princesa Elima se encuentra enclavada en una de las zonas más altas de Brihuega, Guadalajara. El hostal te envolverá en un ambiente mágico y te hará... Más info
Brihuega es una de las villas más antiguas
de La Alcarria. Su privilegiada situación en
la vega del Tajuña, rodeada de montes y a tan
sólo treinta y tres kilómetros de Guadalajara
convirtió la villa a lo largo de la historia en un
importante baluarte estratégico y defensivo,
codiciado primero por reyes y emperadores y
luego por carlistas y liberales.
Historia
Fue centro de
muchas batallas, entre las cuales quizás la más
famosa fuera la librada en el año 1719, con la
que Felipe V puso fin a los intereses de la casa
de Austria por el trono de España.
Las primeras noticias ciertas que se tienen de la
villa datan de mediados del siglo XI, cuando no
había más que una fortaleza rodeada de bosques
que ocupaba la margen derecha del río
Tajuña; es sabido que en sus primeros días
Brihuega fue un asentamiento de los celtíberos y
más tarde de los romanos, quienes la llamaron
Castrum Brioga. En la Alta Edad Media aparece
con el nombre de Brioca y, según las crónicas,
en tiempos de los musulmanes fue villa muy
poblada, la cual, a decir de unos fue conquistada
por Alfonso VI y, a decir de otros, regalada
al rey castellano por Al-manún de Toedo.
Alfonso VI se refugió en su fortaleza huyendo de
su hermano Sancho y desde esta plaza de guerra,
defensa de Castilla, inició la conquista a los
árabes del reino de Toledo. Años más tarde, el
monarca cedió la villa de Brihuega al Arzobispado
de Toledo y en el 1215 el arzobispo Jiménez
de la Rada le otorgó un fuero especial con
el que se permitía el paso y el asentamiento en
sus tierras de todo tipo de gentes y religiones, lo
cual favoreció en extremo el desarrollo económico
de Brihuega, que vio crecer en gran número
sus casas e iglesias y desarrollarse entre sus
muros una intensa actividad artística.
Durante la Guerra de Sucesión, las tropas del archiduque
arrasaron muchos pueblos de la zona.
Brihuega fue incendiada y saqueada hasta que Felipe V,
apoyado por el general Vendome,
pone fin al vandalismo de las tropas realistas
y con ello a la guerra, en el que fue el
acontecimiento histórico más importante y decisivo
de principios del siglo XVIII: la famosa Batalla
de Brihuega.
Las secuelas de la guerra, la hambruna y las
muertes, sumieron a Brihuega en una profunda
crisis económica de la que tardaría mucho tiempo
en salir. Sería necesario esperar hasta el reinado
de Carlos III, quien mandó construir la
Real Fábrica de Paños, una iniciativa que hizo
posible el resurgimiento de la villa. Actualmente,
la industria textil sigue siendo el plato fuerte de
la economía de la villa.
En 1973 la ciudad de Brihuega fue declarada
Conjunto Histórico Artístico de carácter nacional.
la belleza de su vega corre paralela a la
belleza de sus casas e iglesias, muchas de las
cuales conservan intacto su carácter medieval.
Muestra de ello es que todavía se pueden
encontrar restos de la muralla que sirvió de refugio
a la población durante la Edad Media, así
como el rollo que daba categoría jurisdiccional
a la villa, algunos lienzos y dos arcos o puertas
de entrada a la misma: la Puerta de la Cadena
y el Arco del Cozagón, situado entre dos torres
góticas. Sobre la villa se encuentra el castillo de
Peña Bermeja, con un recinto amurallado muy
bien conservado que entre otros tesoros guarda
una capilla construida en el siglo XIII, de estilo
gótico cisterciense y decorada con motivos
mudéjares. El nombre del castillo obedece a
que la fortaleza se levantó sobre un gran saliente
rocoso de color rojizo que hay en la parte
más baja del pueblo.
Cercana al castillo se alza la iglesia de Santa
María de la Peña, construida en el siglo XIII por
orden de Jiménez de Rada. La portada del templo
es de estilo gótico y está formada por dos
arcos apuntados bajo atrio porticado.
Otras iglesias importantes son la de San Miguel,
con una interesante portada románica y numerosas
reformas barrocas y la de San Felipe, al
igual que la primera del siglo XIII y una de las
construcciones más bellas de la ciudad.
Además de sus iglesias tienen especial interés las
casonas que forman el casco antiguo de la villa.
De entre todas destaca la de los Gómez, un
caserón de estilo renacentista con escudos nobiliarios
en la fachada y jambas rodeadas de almohadillado.
Y sobre todo lo dicho destaca la Real Fábrica de
Paños de Carlos III, una construcción
del XVIII, en la que merecen especial atención su
puerta principal y sus hermosos jardines versallescos.
La entrada de la fábrica es de estilo neoclásico,
con un gran zaguán y un pequeño patio alargado
que da acceso a la rotonda. Al sur del edificio
se hallan los magníficos jardines de estilo
francés que tanto adoraba el monarca, con
numerosos paseos, fuentes, estatuas y frondosas
alamedas, y un mirador desde el que se puede
disfrutar de una magnífica vista sobre la villa y
toda la vega del río Tajuña.
Visitas
Su casco antiguo, el rollo jurisdiccional y parte del recinto amurallado. El castillo de Peña Bermeja, con su patio de armas y capilla gótica. La iglesia parroquial de Santa María de la Peña del siglo, XIII. Iglesias de San Miguel y la de San Felipe, también del siglo XIII. La Fábrica Real de Paños. Casonas nobles.
Alrededores
Cogolludo, uno de los atractivos turísticos más interesantes es el palacio Ducal, que fur declarado Monumento en 1931. Cuenta con fachada almohadillad, una cornisa con dentellones, bella portada y en el interior encontramos un patio plateresco y una chimenea gótico mudéjar.
Siguenza, es una de las más hermosas localidades de Guadalajara y en 1965 obtuvo el privilegio de ser declarado patrimonio arquitectónico por su Conjunto Histórico-Artístico. El castillo, la catedral y la plaza Mayor son los atractivos turísticos más interesantes de la ciudad, además de las calles de Sigüenza en general que están repletas de edificios civiles y religiosos de inmensa belleza.
Atienza, El castillo de Atienza que fue restaurado y que conserva restos de la antigua muralla, junto con la torre del homenaje, fosos y aljibes. La plaza del Trigo, considerada una de las más hermosas. Edificios religiosos como la iglesia de Santa María del Rey, ahora cementerio. La iglesia de San Salvador, siglo XVI. La iglesia de San Gil, siglo XVI. La iglesia de San Bartolomé, siglo XVI. El Hospital de Santa Ana del s. XVIII. La posada del Cordón. Y palacios nobles o casonas con soportales com el Ayuntamiento.
Compras
Miel de la Alcarria y otros productos típicos en Jesús Moreno Cerrato. Plaza de San Miguel s/n.
Artesanía en hierro, piedra y madera.
Fiestas
Encierro de Brihuega el día 16 de Agosto. Declarado fiesta de interés turístico regional de Castilla-La Mancha.
Finales de Octubre se celebran las ferias de Brihuega.
Gastronomía
Carnes: El asado de cordero y cabrito, el conejo, pollo a la miel con romero.
Pescado: Bacalao a la alcarreña.
Dulces: Bizcochos borrachos, las torrijas, las monillas, los melindres…
Bebidas: Hidromiel y orujo.